Quién diría que el Rabo de Cordero fuera una planta parasita


Sábado, 31 Enero, 2015
 
Por último, les mostramos hoy una planta parásita. Sí, parásita de otras plantas, de arbustos como el matomoro y la matabrusca que viven en los jables. 
 
Las raíces del rabo de cordero extraen sus nutrientes directamente de las raíces de estas otras plantas, porque el rabo de cordero no tiene clorofila y por lo tanto no puede hacer la fotosíntesis, es decir, sintetizar sus propios azúcares como hacen las demás plantas. Pero no llega a matar a su planta huésped, aunque ésta puede quedar debilitada.
 
Lo que vemos del rabo de cordero es solo su inflorescencia, que sale en pleno invierno en los jables. Muchos turistas la toman por una rara orquídea, y hay que reconocer que es llamativa. Bajo la arena queda la gruesa cepa de la raíz, bastante profunda a veces. 
 
 
Por lo tanto, no podemos ver cómo esta raíz entra en contacto con las de los arbustos circundantes, al menos que desenterremos un ejemplar, cosa por otro lado prohibida.
 
No es una planta exclusivamente canaria, sino de amplia distribución en las zonas áridas desde nuestras islas hasta Oriente Próximo.