¡Nos unimos al #DMMA!


Viernes, 5 Junio, 2015
 
Creemos que es posible. ¡Pues claro! Y por eso unimos nuestras manos en un día como hoy para celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente. Siete mil millones de humanos, catorce mil millones de manos. Juntos. ¡Trabajando por un mundo mejor!
 
El Jardín Botánico de Fuerteventura alberga cientos de especies de flora autóctona y foránea que se encuentran en peligro de extinción. Porque nuestro objetivo es cuidar nuestro entorno y educar a grandes y pequeños en esa dirección. 
 
Y no se nos ocurrió una planta más bonita para demostrar nuestra implicación con este día que la rosa. Porque son símbolo de belleza, de amor, de amistad… Los mismos sentimientos que nosotros queremos transmitir por el medio ambiente que nos rodea. Y la hemos elegido porque la rosa es una de las plantas ornamentales más conocidas, cultivada desde tiempos inmemoriales y apreciadas en el mundo entero. 
 
Botánicamente, las rosas pertenecen al género Rosa, de la familia de las rosáceas. En esta familia están integrados también algunos árboles frutales tan conocidos como melocotonero, manzano, albaricoquero, almendro, nisperero y membrillero, así como un gran número de arbustos ornamentales. Solo tienes que fijarte en las flores. Las de un melocotonero o un manzano, por ejemplo, son como pequeñas rosas en miniatura. 
 
Existen más de 100 especies de rosas silvestres diferentes. La mayoría crecen en las regiones templadas del hemisferio norte, sobre todo en Asia y Norteamérica. Hay también muchas especies en Europa y algunas en el norte de África.
 
¡Pero la variedad de rosas que existe es casi infinita! A partir de unas cuantas especies iniciales de rosales silvestres, que se cruzaron entre ellas, fueron seleccionándose las rosas de cultivo. Posiblemente, su número en la actualidad supere las 25.000 variedades distintas, y todos los años se obtienen otras nuevas. 
 
Las hay arbustivas de muchos troncos, arbustivas con un solo tronco, trepadoras, con flores sencillas o rellenas, así como de infinidad de colores desde el blanco hasta el morado oscuro, casi negro. Desde luego, hay para todos los gustos. Los centros de jardinería suelen tener un buen número de variedades disponibles y pueden asesorar en la compra, para que nos llevemos el rosal que mejor se adapta a las condiciones de nuestro jardín o terraza.
 
¿Te gustaría cultivarlas en casa? Los rosales necesitan un riego moderado. El suelo nunca debe secarse del todo, pero tampoco debe estar encharcado. No son muy tolerantes a la salinidad, por lo que es mejor usar agua de buena calidad.  
 
Cultivar estas u otras plantas en casa puede ser una manera de acercar a los más pequeños a la naturaleza. Gracias a este pequeño gesto, podrán sentir la responsabilidad de tener que cuidar de un ser vivo, protegerlo, y de esa manera serán más conscientes del impacto que nuestros actos tienen sobre el entorno que los rodea.
 
¡Celebra con nosotros el Día Mundial del Medio Ambiente y transmite a todos lo importante que es contribuir en esta causa!