Más plantas de ribera en el Jardín Botánico


Lunes, 28 Septiembre, 2015
 
La semana pasada empezamos hablando de las plantas ribereñas que crecían a orillas de los ríos y los lagos. Pero hay muchas especies de plantas especializadas en crecer en estas aguas, y por eso esta semana os seguimos hablando de ellas.  
 
Todas estas especies son muy importantes ecológicamente por diversos motivos: depuran el agua, ayudan a contener crecidas de nivel y frenan así la erosión de las riberas. Además, dan protección a multitud de animales, sobre todo aves acuáticas. Por otro lado, también dan valor al paisaje, ya es mucho más bonito ver un cuerpo de agua rodeado por una orla verde que desprovisto de vegetación. 
 
Empezaremos profundizando en el carrizo (Phragmites communis), que es seguramente la planta ribereña más cosmopolita y abundante. ¡Seguro que te resulta familiar! Es de la familia de las gramíneas, igual que el trigo y la cebada.
 
Llega a medir más de dos metros de altura y se encuentra en todos los continentes, pudiendo crecer tanto en los trópicos como en regiones templadas y frías. Está presente incluso en los oasis del desierto del Sahara. En Fuerteventura crece de forma abundante en los alrededores de la presa de La Peñita, en la charca de Catalina García y en la charca de la Rosa del Taro, aparte de varias zonas húmedas de menor extensión. En años de escasas precipitaciones, cuando las presas están sin agua, llega a secarse, pero rebrota pronto de los rizomas que han quedado en el suelo en cuanto se restablezcan las condiciones húmedas.  
 
Igual que por ejemplo la enea, que presentábamos la semana pasada, el carrizo tiene semillas muy pequeñas rodeadas por un mechón de pelos, ideales para ser llevadas por el aire a grandes distancias. Ello explica su amplia distribución.
 
De los tallos del carrizo se fabrican esteras, vallas cortavientos, cubiertas de techos de chozas y multitud de objetos artesanales. Sirve de pasto para vacas y otros animales y en épocas de escasez sus hojas, semillas y raíces incluso han servido de alimento humano. Es menos conocido que la planta tiene también aplicaciones en medicina popular. Aparte de ello,  la elevada biomasa que suele presentar la hace idónea para producir biocombustible, convirtiendo parte de esta masa en alcohol.
 
No te pierdas esta semana en nuestras redes sociales, ¡donde aprenderás muchas más curiosidades sobre estas bonitas plantas ribereñas!