Los botánicos han encontrado unas 750 especies diferentes, ello significa alrededor de 36% de las aproximadamente 2100 plantas vasculares


Jueves, 17 Octubre, 2013

Volvemos a presentarles en esta sección plantas de Fuerteventura. A pesar de ser una isla seca, en parte auténticamente desértica, hay una sorprendente variedad de plantas silvestres: hasta ahora, los botánicos han encontrado unas 750 especies diferentes .Ello significa alrededor de 36% de las aproximadamente 2100 plantas vasculares (o sea, excluyendo algas, musgos y líquenes) que se han registrado para Canarias. Es decir, pese a ser una isla tan árida, tenemos aquí más de la tercera parte de las plantas de Canarias. Sorprendente, ¿no? Una docena de ellas son exclusivas de nuestra isla y constituyen los llamados endemismos, que en la mayoría de los casos están en peligro de extinción.

Pero a esta gran variedad de plantas silvestres hay que añadirle una determinada cantidad de plantas cultivadas. ¿Cuántas? Nadie  lo sabe con certeza, pero son muchas, seguramente la misma cantidad que las silvestres o bastante más. Nos han llegado como plantas útiles o como ornamentales desde prácticamente todas las partes del mundo, y cada año se traen más. Muchas de ellas se cultivan sólo en algunos pocos jardines o en el Jardín Botánico de Fuerteventura, en La Lajita, otras son más comunes y pueden verse en la mayoría de los espacios verdes. Algunas no se adaptan bien a nuestro clima y suelo, otras sí, y a algunas pocas, incluidas algunas de llegada muy reciente, le gustan tanto nuestras condiciones naturales que han escapado de cultivo y han logrado expandirse enormemente, hasta el punto de que es normal verlas ya en cualquier parte de la isla, en cultivos abandonados, bordes de carretera y otros lugares. Son las llamadas “plantas invasoras”. Hay que tener cuidado con ellas; en muchos casos, no llegan a ser un peligro para las plantas autóctonas, pero en algunos sí. Desplazan entonces a especies nativas, tanto vegetales como los animales a ellas asociadas, y pueden causar enormes problemas.

En las semanas y meses que vienen, como venimos haciendo ya hace algún tiempo, les vamos a hablar de la flora de Fuerteventura, tanto de la nativa como de la introducida. Presentaremos especies, exponiendo lo más importante que hay que saber sobre ellas: origen, condiciones para su cultivo, propagación, dónde adquirirlas…un montón de cosas, incluidos también consejos, comentarios de cualquier tipo y, naturalmente, lo más importante: las imágenes. Como hasta ahora, iremos colocando fotos de las plantas que presentamos, siempre siguiendo la máxima de que “una imagen vale más que mil palabras”. Así, viéndolas, les será mucho más fácil conocer las plantas y aprender sobre ellas,pueden verlas en nuestras redes sociales.

Y por supuesto, si quieren ver las plantas “en persona”: aquí estamos, en el Jardín Botánico de Fuerteventura, en La Lajita, haciendo todo lo posible para que ustedes puedan disfrutar de las plantas. Una visita, ya lo saben, bien vale la pena.

Por último, algunas palabras sobre cómo queremos presentar las plantas en esta sección. Nuestro Jardín Botánico consta de tres partes principales: plantas tropicales, plantas crasas y suculentas, y plantas autóctonas. Van ubicadas en lugares diferentes, y en el último año hemos dedicado un esfuerzo especial a las autóctonas. Pues bien, queremos presentarles las plantas de tal manera que se incluya cada día una especie tropical (que puedes er árbol, arbusto, planta trepadora, etc.), una especie de planta crasa y una especie silvestre. Entre ellas están, naturalmente, nuestros preciosos y valiosos endemismos. Éste es el esquema general que intentaremos mantener. Sin embargo, hay que tener en cuenta varias circunstancias, especialmente las climáticas: en invierno, cuando llueve, se pueden ver muchas más plantas silvestres que en verano. Y como queremos que ustedes puedan aplicar lo que puedan aprender con nosotros y reconocer luego algunas de las especies presentadas en la naturaleza, pues es posible que alguna vez, o durante cierto tiempo, si el campo está reseco como lo está ahora, no presentemos plantas silvestres sino únicamente cultivadas, porque en el campo no van a encontrar casi nada. Pero, lo dicho: intentaremos mantener el esquema, con algunas variaciones, y deseamos que disfruten y aprendan con esta sección.

Pino maritimo (Casuarina equisetifolia)

Lo que en Fuerteventura solemos llamar “pino marítimo” es generalmente la casuarina. Ni siquiera está relacionada con los verdaderos pinos, aunque lo parezca, y pertenece a una familia propia de plantas originarias de la región del Océano Pacífico. Casuarina equisetifolia, la que más se ve en Canarias, se da de forma natural en las costas del norte de Australia, de la India y de África oriental. Es un árbol de crecimiento muy rápido que alcanza gran altura. Resiste bien las condiciones cerca del mar (suelo arenoso y salinidad) y también mucha sequía, aunque para que crezca bien necesita bastante agua.  Es algo molesto la gran cantidad de hojas (en forma de acícula) que desprende, que se va acumulando en el suelo y dificulta el crecimiento de otras plantas. También se cultiva en Fuerteventura  otra especie, Casuarina cunninghamiana, de porte aún más parecido a un verdadero pino, pues es de copa más ancha y redondeada y no tan alta como en C. equisetifolia. Su corteza es gris parduzca y tiene profundas grietas, a diferencia de la de C. equisetifolia, que es marrón rojiza.

Adenium obesum

Nuestra planta crasa de hoy es el adenium. Las plantas crasas o suculentas tienen tejidos especiales en los que almacenan humedad, porque provienen de sitios muy áridos, como Fuerteventura, donde llueve pocas veces. Entonces, tienen que aprovechar el agua de un chaparrón, almacenándola en el tronco, en las hojas o en ambos sitios, y economizarla hasta que vuelvan a darse condiciones favorables. Son plantas crasas los cactus, los aloes, las piteras y muchas más.

Para defenderse de animales que quieran aprovechar ese reservorio de humedad tan necesaria en el desierto, las plantas crasas han adoptado varias estrategias. Muchas tienen espinas o púas, y otras son venenosas. El adenium está entre estas últimas.

Los adenium crecen en África y Arabia. Están relacionados con las adelfas (fíjense que las flores se parecen a las de estas plantas). Florecen en verano: en invierno pierden generalmente las hojas y descansan. En esta época apenas deben de recibir agua, para evitar que se pudran las raíces y el trobnco. Necesitan un espacio muy soleado y son muy decorativos en cualquier jardín, aunque: cuidado con la savia, especialmente los niños. Es, como dijimos, muy tóxica.