La familia de las cycas


Lunes, 7 Septiembre, 2015
Después de 3 semanas dedicadas a las plantas tóxicas, vamos ahora a cambiar de tema y dedicarle dos semanas a los cycadófitos. 
 
Dicho sea de paso, la mayoría también son plantas venenosas. Pero no las vamos a enfocar desde ese punto de vista, sino tratar su biología, distribución y valor en horticultura.
 
Hablamos de cycadófitos en sentido muy amplio, pues dentro de éstos, hay tres familias: cicadáceas, zamiáceas y stangeriáceas. Los cycadófitos parecen palmeras, pero no lo son ni están relacionadas con éstas. Se trata de plantas muy antiguas y por lo tanto con rasgos primitivos, especialmente en lo que se refiere a su reproducción. Las semillas se encuentran abiertamente sobre hojas modificadas, y no incluidas en un fruto como en la mayoría de las plantas “modernas”. Existen ejemplares masculinos y femeninos, y la polinización tiene lugar generalmente por insectos. Algunas especies son muy pequeñas, otras pueden alcanzar más de 10 metros de altura. 
 
 
Son plantas muy antiguas porque su origen, por los fósiles encontrados, se puede trazar hasta unos 280 millones de años atrás. Luego, en el jurásico, hace entre 200 y 150 millones de años, cuando también tuvieron su máximo apogeo los dinosaurios y otros reptiles, los cycadófitos tuvieron su “época dorada” con un elevado número de especies como se desprende de las improntas fósiles dejadas en las rocas de la época. Hoy en día, las tres familias suman algo más de 300 especies en las áreas tropicales de todo el mundo: América central y del Sur, África oriental y del Sur, Madagascar, Asia suroriental, islas del Pacífico tropical y Australia. Aunque esto pueda parecer mucho, es poco comparado con la gran diversidad y el esplendor que tuvieron antes. 
 
No obstante, cada año siguen descubriéndose especies nuevas, sobre todo en Tailandia, Vietnam y el sur de China, debido a que tienen áreas de distribución muy pequeñas situadas en regiones remotas de difícil acceso. Muchas de estas especies están en peligro de extinción.
 
Con bastante probabilidad, Cycas revoluta es ésta la más cultivada de las poco más de 100 especies del género Cycas. Viene de las islas Ryukyu, frente a la costa del extremo sur de Japón, pero hoy se encuentra en todas las áreas tropicales y subtropicales de mundo. Es una planta muy resistente que puede prosperar en diversos tipos de suelo y aguanta tanto el calor como el frío, incluso heladas. Muchos ejemplares tienen un solo tronco, pero en otros éste empieza a emitir hijos en la base. Con el tiempo se forman así bonitos grupos con individuos de distintas edades.
 
 
En Canarias, esta especie se planta mucho y además fructifica bien. Como ven en una de las imágenes, las semillas están insertadas sobre unas estructuras color marrón claro que son hojas modificadas. Este es un rasgo primitivo que tienen todos los cycadófitos. Estas hojas no tienen clorofila y por lo tanto no hacen la fotosíntesis. Como la mayoría de las cycas, se trata de una especie de crecimiento bastante lento. En general, solo emite un grupo de hojas nuevas cada año, normalmente en primavera.
 
¿Quieres saber más sobre estas bonitas plantas? Esta semana te desvelamos más secretos sobre ellas.
 
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