¿Qué pasa durante y después de las lluvias en una isla de secano como Fuerteventura?


Martes, 17 Febrero, 2015
Como dijimos hace unas semanas, no ha vuelto a llover de forma significativa, pero el tiempo se ha mantenido fresco (por no decir frío), y las plantas se han mantenido. Ahora se esfuerzan en florecer, porque ya los días van siendo más largos y dentro de un mes o mes y medio, la mayoría se secará. Las semillas quedarán en la tierra a la espera de que el próximo otoño vuelva a llover. Ojalá.
 
Hoy tengo el placer de mostrarles la Amapola Fina (Papaver Dubieum), hay cinco o seis clases de amapolas en Canarias. Todas viven principalmente en la región Mediterránea y Europa en general y posiblemente llegaron a las islas cuando se trajeron semillas de plantas de cultivo después de la conquista. Sin embargo, no puede descartarse que alguna de ellas sea nativa en las islas y por lo tanto siempre haya estado aquí.
 
Una de las más comunes es la amapola roja de los cultivos, que mostraremos en otra ocasión. La que presentamos hoy, la amapola fina, es menos frecuente. También tiene flores rojas, pero puede distinguirse bien de la roja común por la cápsula fructífera, que encierra las diminutas semillas oscuras. En la amapola roja común es corta y ancha, como un pequeño barril, mientras que en la amapola fina es alargada. Pequeños detalles que no se notan a primera vista, pero que uno puede ir conociendo para diferenciar bien las especies.
 
La amapola fina se encuentra en Fuerteventura dispersa por toda la isla, en laderas pedregosas y a veces cerca de campos de cultivo, pero normalmente no dentro de esos campos, donde suele salir más bien la amapola roja común. Solo se ve en inviernos lluviosos y nunca es muy abundante en un sitio. Es más fácil encontrarla en flor temprano por la mañana; a lo largo del día muchas veces pierde los vistosos pétalos rojos y entonces la planta ya no es tan llamativa.