Conozcamos los Dragos y su familia.


Martes, 11 Agosto, 2015
 
¿Conoces ya los Dragos? No es la primera vez que hablamos en esta sección de dragos y plantas relacionadas. ¡Pero este verano es especial! Nos llamó la atención la floración intensa que tuvieron los dragos en muchas partes de Fuerteventura.
 
¿No lo has visto? No hay más que mirar en jardines y plazas, como cerca de Puerto del Rosario, ¡donde en una rotonda hay más de 100 dragos! 
 
Aunque por supuesto, si quieres ver una gran colección de esta gran familia de plantas, también puedes visitar el Jardín Botánico de Fuerteventura para ver esta floración, ¡aparte de muchísimas plantas más!
 
Esta gran floración nos inspiró para contaros de nuevo algo sobre estas ancestrales plantas que son los dragos. También florecieron abundantemente este verano en Tenerife y muy probablemente en otras islas. Además, lo hicieron más temprano que otros años: ya en mayo había muchos en flor. Es posible que esto sea un efecto del cambio climático, ya que también los flamboyanes están floreciendo cada vez más temprano. En Tenerife se dice que una fuerte floración de los dragos es señal de que va a haber un invierno lluvioso. ¡Esperemos que sea así!
 
Y para empezar a contaros sobre estas plantas, no se nos ocurre representante mejor que el Drago Macaronésico (Dracaena draco). A los primeros europeos que vieron este árbol, les debió recordar a un dragón de fantasía... ¡Y de ahí su nombre!
 
Tiene la corteza parecida a las escamas de un reptil y su savia resinosa que en contacto con el oxígeno del aire se torna de color rojo oscuro como la sangre. Esta resina se utilizaba ya en tiempos de los antiguos griegos y romanos y quizás antes. Pero no venía entonces de Canarias, sino de la isla de Socotra, situada frente a la costa sur de Arabia. Allí crecen dragos muy parecidos a los de Canarias.
 
Más tarde, navegantes y comerciantes llevaban a Europa la resina de drago de Canarias, vendiéndola para uso medicinal y también mágico-ritual. Se empleaba en la cura de úlceras, eczemas y heridas, pero también para bajar la fiebre y contra las diarreas.
 
En la naturaleza, los dragos son escasos. Sobreviven en riscos inaccesibles por ejemplo en Tenerife y La Palma. Los hay en Madeira y las islas de Cabo Verde. Fue una gran sorpresa cuando en 1996 se descubrieron también miles de dragos en un escarpado barranco en una remota zona del Antiatlas en el sur de Marruecos.
 
 
En cultivo, se encuentran repartidos por todas las islas de Canarias. ¡Se adaptan fenomenal a nuestro clima! También los hay plantados en varias ciudades españolas de las costas andaluzas, así como en  California y Sudáfrica. Necesitan exposición a pleno sol y un suelo permeable. Si se encharca, puede haber problemas con la pudrición de raíces. 
 
Los dragos se reproducen por semillas, pero también pueden enraizarse ramas enteras. Cada ejemplar suele florecer solo cada 4-7 años. La inflorescencia es grande y contiene miles de flores color crema, de las que nacen bayas de color naranja con una a tres semillas. Algunas aves las comen y diseminan así los dragos en la naturaleza. Las ramas que han florecido se dividen a continuación en tres a ocho ramas nuevas, que van creciendo y florecen de nuevo 4-7 años después, después de lo que volverán a dividirse. Con el tiempo, se va formando una copa ancha y muy ramificada, pero para alcanzar el tamaño de un ejemplar como el famoso drago de Icod, en Tenerife, que mide 18 metros de altura y tiene en la base un perímetro de unos 20 metros, tienen que pasar al menos 450 años, que es la edad mínima estimada para ese gigante vegetal.
 
¡Sabemos que te encanta esta gran familia de plantas! Y por eso esta semana, desde el Jardín Botánico de Fuerteventura, os contaremos muchas más curiosidades y trucos de cultivo sobre estas bonitas y robustas plantas.