Conoce las Plantas Venenosas


Lunes, 17 Agosto, 2015
Todo el mundo sabe que existe un gran número de plantas tóxicas. Algunas lo son muy levemente, pero otras contienen compuestos muy peligrosos que pueden producir serios problemas a animales y personas.
 
¡Vamos a conocer algunas de ellas esta semana en el jardín Botánico de Fuerteventura!
 
Hay plantas venenosas en todos los ecosistemas, desde los bosques más frondosos hasta incluso los desiertos. Y lo que es más importante: también en nuestros jardines y parques existe un buen número de plantas ornamentales que son muy venenosas. 
 
Y la pregunta es... ¿Tenemos que eliminarlas y prohibirlas? ¡No! Pero es bueno conocerlas. Así podemos tener cuidado, advertir a los niños y, si lo consideramos mejor, prescindir de las especies más peligrosas en las zonas más transitadas de nuestro jardín. Es verdad que la probabilidad de que un niño ingiera una considerable cantidad de hojas o frutos de alguna planta tóxica es muy baja, ya que la mayoría tiene sabores tan desagradables que le hará desistir inmediatamente. Aun así, conviene estar informado y vigilar.   
 
Aunque algunas de las plantas de esta semana ya han sido tratadas en otras ocasiones en esta sección, volvemos a presentarlas, haciendo hincapié esta vez en sus efectos tóxicos. ¡La semana que viene proseguiremos con este grupo de vegetales tan interesantes!
 
El laurel tóxico (Acokanthera oblongifolia) es un pequeño árbol sudafricano muy frecuente en los jardines canarios. Pertenece a la familia de las apocynáceas, en la que la mayoría de los miembros son tóxicos.
 
Siempre lo veremos verde, con hojas parecidas a las de un laurel y flores de olor agradable, bastante tolerante a la sequía y poco exigente en cuanto al suelo, parece una planta ideal especialmente para climas áridos. Sus frutos tienen el tamaño y el aspecto de aceitunas, pero son extremadamente venenosos cuando están todavía verdes. Parece ser que no lo son en estado maduro, pero por prudencia es mejor no probar este extremo.
 
También son venenosas las demás partes de la misma planta. Tanto es así, que en sus regiones de origen la savia de esta planta se utilizaba tradicionalmente, mezclada a veces con la de otras especies, para envenenar flechas. Es tóxica tanto por ingestión como también inyectándola en el torrente sanguíneo. Los principales venenos que contiene son glucósidos cardiotóxicos, es decir, que actúan sobre el corazón y la circulación.
 
¿Sorprendido?
 
¡Pues no te pierdas esta semana la gran variedad de plantas que te mostraremos desde el Jardín Botánico de Fuerteventura, que en realidad son tóxicas!