Retama Blanca (Retama rhodorhizoides)


Sábado, 19 Abril, 2014

Hoy les vamos a presentar una retama canaria de flores blancas. No nos referimos a la famosa retama del Teide, de la que las abejas hacen una miel tan buena, sino a una especie parecida, una retama que se encuentra en laderas y barrancos de medianías de todas las islas excepto Lanzarote. En Fuerteventura, sin embargo, es tan rara que en estado silvestre sólo conocemos dos ejemplares, aparte de algunos cultivados que se ven en pueblos del interior, como Pájara (donde crecen cerca de la piscina) y Tuineje y Tiscamanita.

Es un arbusto de 2-3 m de altura con ramas delgadas y flexibles. Sólo tienen pequeñas hojitas cuando son muy jóvenes. Las diminutas flores blancas cubren la planta en marzo y abril. Luego se convierten en pequeñas vainas de color ocre con un pico en la punta,  que contienen una sola semilla de color amarillento.

La retama blanca necesita un suelo bien permeable y una exposición soleada. No puede crecer a la sombra de árboles. En invierno quiere bastante humedad, pero una vez que la planta haya alcanzado cierto tamaño, con raíces bien desarrolladas, resiste los largos veranos casi sin agua. Es adecuada como ornamental y también para cubrir taludes de carretera, para evitar la erosión y para mejorar el suelo, porque como todas las leguminosas fija nitrógeno del aire, que pasa a la tierra, donde puede ser asimilado por otras plantas. Además, igual que la retama del Teide es una planta melífera, es decir, atrae a las abejas porque produce abundante néctar.