Detalles significativos sobre la procedencia de las Cerrajas


Domingo, 27 Abril, 2014

Existen muchas especies de cerrajas en el mundo. Sin embargo, es en Canarias donde más hay: igual que en otros grupos de plantas, como las siempre vivas canarias (Limonium), los bejeques (Aeonium)y las magarzas (Argyranthemum), cada isla tiene sus especies endémicas propias. Además, a diferencia de las cerrajas continentales, que son pequeñas y herbáceas, las endémicas son grandes y leñosas. Después de formarse las islas, debieron de llegar semillas de alguna de las cerrajas herbáceas desde el continente, y como aquí el clima es muy homogéneo a lo largo del año, pues pudieron crecer y crecer y con el tiempo han dado lugar a las cerrajas arbóreas.

En otras islas de Canarias hay hasta 9 especies distintas de cerrajas arbustivas, pero en Fuerteventura sólo tenemos una, que compartimos además con Lanzarote y con Marruecos, donde se encuentra en acantilados costeros, a pocos cientos de kilómetros de aquí. Es la única especie de cerraja arbustiva que vive también en el continente. Los biólogos han averiguado por métodos de genética molecular que esta especie, llamada científicamente Sonchus pinnatifidus, se ha formado en Canarias, desde donde ha colonizado las zonas continentales vecinas.

En algunas área de Lanzarote, sobre todo en Famara, Sonchus pinntifidus es bastante frecuente. No ocurre lo mismo en Fuerteventura, donde sólo hay pocos ejemplares en las montañas del sur de la isla. Siempre están en riscos inaccesibles, porque las cabras se los comen. En abril y mayo florecen, y más tarde el viento dispersa las pequeñas semillas provistas de un penacho de pelos. En verano las plantas pierden la mayor parte de las hojas y descansan, para luego volver a brotar con las primeras lluvias.